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Introducción

Este blog abordará las implicaciones que tienen las nuevas tecnologías sobre nuestra propia concepción humana, sobre nuestra propia cosmogonía. Si bien es cierto que la sociedad nunca es estática y siempre está sujeta a cierto dinamismo y evolución, es llamativo el momento en el que vivimos (incluso más allá de porque lo vivimos), ¿por qué? Están cayendo con rapidez (o se están poniendo en entredicho) conceptos que han tardado miles de años en cristalizar. Se nos echan encima, por tanto, retos que es necesario primero definir para después poder abordar, aspectos trascendentales que afectan a nuestra propia esencia humana. Parece que caigo en un cierto sensacionalismo al decirlo, pero no, a través de diversas entradas de este blog iré detallando las profundas implicaciones que estas tecnologías tienen en nuestra construcción humana. El arte, la psique, las palabras, las imágenes, la cultura, la ética... Las implicaciones no son pocas. Hay que reflexionar y redefinir. Mucho.

Nunca es fácil ver un cambio tan profundo en tiempo real, necesitamos un poso para que los nuevos estratos se asienten, pero ciertamente estamos en un momento histórico en el que las nuevas tecnologías van a traspasar con fuerza nuestra propia concepción de seres humanos, de cultura, de sociedad y de ética.

No es una exageración esto que digo: aspectos inmutables se están alterando o directamente cayendo sin un sustitutivo claro, partiendo, sin ir más lejos desde los estandartes de la conceptualización que son las palabras y las imágenes Cayó hace no tanto la palabra, devaluándose su valor, deshaciéndose en ese tag que decidimos llamar postverdad. Está cayendo la imagen como elemento transmisor de verdades objetivas. Comienza a atisbarse un germen de algo que nos derrotará en uno de nuestros principales baluartes: lo artístico. Veremos vehículos circulando con un marco ético. Hasta nuestra psique se enfrentará a enormes retos al cambiar nuestra relación con la muerte.

El momento histórico es, sin duda, tan convulso como apasionante. Prestémosle atención, y disfrutemos viendo cómo se escribe la Historia.

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