Se buscan filósofos. Razón: nos hacen falta. Mucho. Los cambios que modulan la sociedad lo hacen ahora a una velocidad, en algunos ámbitos, vertiginosa. Los dilemas éticos, las potencialidades que se abren, los peligros que atisbamos, las regulaciones que no existen, y las que debieran existir. Es todo una amalgama sin forma clara que proyecta extrañas formas que, aún, no sabemos definir. No sabemos si el miedo que algunos vemos nos debe atenazar (salvándonos del desastre) o si, por el contrario, ha llegado un rodillo de eficiencia y desarrollo que nos llevará a un nuevo nivel como especie. Porque no todo vale, los caminos hipotéticos son radicalmente divergentes, así como las consecuencias de los mismos. Necesitamos una constelación de filósofos, que imaginen un futuro en el que existamos.